|
VIDEOTORACOSCOPIA TERAPEUTICA ( VTT)
La mayor experiencia que se fué logrando con la videotoracoscopía, y la cirugía torácica videoasistida (CTVA), en patología pleural y pulmonar motivó que se extendiera a lesiones mediastinales (9).
Actualmente se acepta que la VT o CTVA terapéutica, según los casos, está indicada en los quistes y tumores benignos pequeños y medianos (menores de 6 cm de diámetro) bien encapsulados, constituyendo para ellos una alternativa válida de la toracotomía (9-14-39-59-67-104-111). En la mayoría de los casos para proceder a la extracción de la tumoración debe efectuarse una incisión intercostal pequeña, de 4 a 5 cm, denominada toracotomía utilitaria o complementaria (44-108). Se efectuará un analisis más detallado con cada patología.
Otras indicaciones son motivo de controversia, como ser timoma, hiperplasia de timo, etc. (60). Su utilización para resecar lesiones malignas presenta serios cuestionamientos desde el punto de vista oncológico. Esta demostrado que estos tumores son correctamente resecados por los abordajes convencionales con buenos resultados, por ello no debería permitirse que una nueva técnica miniinvasiva comprometa los principios oncológicos, sólo con el objetivo de evitar una incisión más amplia y dolorosa.
Coincidiendo con otros autores, creemos que la VT o CTVA no están inicialmente indicadas en los tumores malignos, hasta que exista suficiente documentación que muestre índices de curabilidad similares a los observados con los abordajes convencionales (9-104-108).
ESTRATEGIA QUIRURGICA
La estrategia quirúrgica en los tumores de mediastino debe ser basicamente agresiva, particularmente ante los timomas. En los quistes y tumores benignos (teratoma maduro, tumor neurogénico,etc.) la resección no presenta problemas, ya que normalmente existe un buen plano de clivaje. En los timomas corresponde la extirpación en bloque del tumor, tejido celuloadiposo del mediastino anterior y todo el resto tímico presente Se desaconseja la simple enucleación.
Ante los tumores malignos debe intentarse la resección completa, y de ser necesario, extender la misma a estructuras vecinas. La resección de una porción de pericardio en continuidad con el tumor generalmente no crea problemas serios, y debería ser realizado ante todo tumor que se halle adherido a él. La resección tambien puede extenderse al pulmón, estructuras neurovasculares menores (vena innominada, nervio frénico), diafragma, incluso pared torácica (75).
En ocasiones es preciso dejar pequeños fragmentos de tejido tumoral adheridos a la aorta, vena cava superior, hilio pulmonar, etc. (resección incompleta), debe marcarse la zona con clips metálicos para orientar el tratamiento radiante posterior. No se justifica la sección del nervio frénico cuando debe dejarse tumor residual , por los trastornos respiratorios que podría originar.
De los 75 pacientes operados, en 65 la resección fué completa: correspondió a 46 tumores benignos y 19 malignos. En 10 tumores malignos fué incompleta, por haber dejado restos tumorales (5 tumores de timo, 2 neurogénicos, y tumor germinal, linfoma y sarcoma de Ewing 1 cada uno).
En 16 casos se realizaron resecciones ampliadas, todas de tumores malignos de mediastino anterior: 11 de timo, 3 germinales, 1 linfoma y 1 enfermedad de Wegener. La estructuras resecadas fueron: 11 casos pericardio, 7 pulmón (segmento), 6 tronco venoso innominado, 3 nervio frénico y 1 pared condroesternal.
La operación se realizó como tratamiento primario en 69 oportunidades. Los 6 pacientes restantes con tumores malignos ( 4 de timo y 2 germinales), recibieron tratamiento neoadyuvante, quimioterapia y/o irradiación, previo a la resección. El esquema de multiquimioterapia tuvo como base el cisplatino.
Los 25 pacientes no operados correspondieron a: 22 linfomas, 2 tumores germinales malignos (teratoma maligno y carcinoma embrionario) y 1 carcinoma indiferenciado. Recibieron como tratamiento quimioterapia e irradiación. |